Da Giulia
Restaurante italiano en Jávea. Su mejor reel pasó de no llegar a 8 mil visualizaciones a 1,1 millones, y los clics a la web desde Instagram se multiplicaron por 11.
Publicar no es lo mismo que vender
La cuenta publicaba, pero se quedaba en 8 mil visualizaciones de media. Suficiente para no parecer abandonada, insuficiente para traer a nadie a cenar.
Y sobre todo no llevaba a ningún sitio. La visita se quedaba en el perfil y no llegaba a la web, que es donde se mira la carta y donde se decide.
Un restaurante italiano tiene una ventaja que casi nunca aprovecha: la cocina se puede enseñar. El plato haciéndose vende más que el plato terminado.
Rankings y retos
Comparativas de Italia contra España y retos de cocina, con Giulia puntuando a cámara. Contenido que se ve entero, no una foto del plato.
Grabación presencial
El material lo producimos nosotros en el restaurante, no lo pedimos.
Camino a la web
Cada pieza con un destino. El perfil deja de ser el final del recorrido.
Repetir lo que rinde
El formato que funciona se repite con otro plato. No se abandona por buscar algo nuevo.
Italia contra España: ¿empanadillas o calzone? Detrás, otros de 232, 176 y 80 mil.
En cuatro meses.
Desde Instagram. Es la cifra que se nota en reservas.
El mejor de los nueve reels previos al cambio de formato.
Cifras de la cuenta a 9 de septiembre de 2026. Comparan con el periodo anterior a trabajar con nosotros. Son historial de lo que pasó, no una promesa de lo que va a pasar en tu negocio.
El formato, no el plato
Un restaurante italiano puede grabar la carbonara mejor que nadie y no moverse. Lo comprobamos probando formatos durante meses, midiendo cada uno y quedándonos con el que se movía de verdad.
El que funciona es el ranking con Giulia puntuando a cámara. Poner a una persona a opinar convierte un plato en una postura, y una postura se comenta, se discute y se comparte. Una receta bien grabada solo se mira.
La segunda decisión fue no cambiar de formato en cuanto encontramos el bueno. Es la tentación de casi todas las cuentas: funciona algo y al mes siguiente se prueba otra cosa. Aquí se repitió, se afinó y se dejó crecer.
Y la tercera, la que se nota en la cifra que importa: el alcance sirve de poco si nadie llega a la web. Por eso el contenido lleva a un sitio donde se puede reservar, y los clics multiplicados por once son la consecuencia de eso, no del número de visualizaciones.
Los mismos nueve huecos de la cuadrícula
Dos capturas de su propio perfil, sin retocar.
Antes

Después

Mismo restaurante, misma cámara y la misma persona delante. Lo único que cambió fue qué se grababa.
Una de las piezas
Lo que hemos hecho en otros negocios
Todas las cifras son historial de lo que pasó con cada cliente, comparadas con el periodo anterior a trabajar con nosotros. No son una promesa.