En la Marina Alta casi todo el mundo contrata el marketing en el peor momento: en junio, cuando ya no hay tiempo para que nada rinda antes de agosto. No es falta de ganas, es que el calendario de un negocio de costa va al revés de lo que parece.
Esta entrada no va de qué contratar, va de cuándo. Y la respuesta cambia según de quién vives: del que viene en verano o del que se queda todo el año.
Dos negocios con el mismo local y distinto calendario
Un chiringuito en Les Marines y una cafetería en el centro de Dénia están a diez minutos, comparten proveedores y a veces hasta clientes. Pero su año no se parece en nada. El primero hace la caja de doce meses en cuatro. La segunda vive del vecino que desayuna ahí cada mañana, también en noviembre.
La mayoría de los negocios de la comarca son una mezcla de los dos, y ahí está el problema: se planifica como si solo existiera el verano, y el invierno se deja a la suerte. O al revés, se trata el verano como un mes más y se llega tarde a la gente que solo pasa una semana.
Antes de mirar fechas, conviene saber cuál de los dos eres. Si más de la mitad de tu caja entra entre junio y septiembre, vives del verano. Si no, vives del residente, aunque en agosto tengas cola.
Lo que tarda cada cosa en rendir
El calendario sale de aquí. Cada pieza tiene su plazo, y no se puede acortar a base de pagar más.
La ficha de Google es lo más rápido: horarios, fotos, categorías y reseñas contestadas se notan en semanas. Es lo que decide si apareces en el mapa cuando alguien busca dónde comer cerca, que es como te encuentra casi todo el que no te conoce. Lo contamos con más detalle en quién gana el mapa de Google en tu pueblo.
La web tarda más en posicionar, meses, pero puede empezar a convertir en cuanto está bien hecha. En Tu Casa Brasas, en Dénia, las reservas online se multiplicaron por 2,2 en treinta días con el mismo tráfico, solo cambiando cómo se contaban las cosas. Eso es conversión, no posicionamiento, y no depende de la temporada.
Las redes funcionan por acumulación. Una cuenta que empieza a publicar en julio no tiene nada detrás cuando alguien la mira, y el que la mira en julio decide en un minuto.
Si vives del verano, tu año empieza en octubre
Suena raro, pero es así. Lo que se monta en otoño es lo que llega a tiempo a la temporada siguiente.
De octubre a diciembre, la web y el SEO local. Es cuando tienes la cabeza para decidir textos, carta y fotos, y cuando Google tiene meses por delante para entender tu página antes de que la gente empiece a buscar.
En enero y febrero, la ficha de Google a fondo y un sistema para pedir reseñas que funcione solo cuando vuelva la gente.
Semana Santa es el primer examen. En 2027 cae pronto, a finales de marzo, así que lo que no esté listo en febrero llega tarde. Es la primera vez en el año que se llena la costa, y la mejor forma de ver qué funciona antes de que llegue lo gordo.
En abril y mayo, se graba. Con el local todavía tranquilo, con luz buena y sin clientes esperando. Una buena sesión de grabación en mayo da contenido para semanas de verano, cuando ni tú ni tu equipo vais a tener un minuto para poneros delante de una cámara.
De junio a septiembre, no se monta nada. Se publica lo grabado, se contestan reseñas y mensajes, y se apunta lo que funciona para el año siguiente.
Si vives del residente, tu temporada alta es cuando los demás cierran
El residente, el que vive aquí todo el año y el extranjero que pasa aquí el invierno, decide de octubre a mayo. Y en esos meses hay mucho menos ruido, porque buena parte de la competencia apaga la cuenta en cuanto se va el turista.
Esa es tu ventaja. Un negocio que sigue publicando en noviembre, con horarios de invierno bien puestos en la ficha, se queda con una atención que en agosto tendría que pelear con doscientos.
Para ti el momento de empezar es septiembre, justo ahora, para llegar con la cuenta viva a octubre. Y hay una fecha que se suele pasar: las cenas de Navidad y de grupos se deciden en noviembre, no en diciembre. Si en noviembre no apareces, esas mesas ya están reservadas en otro sitio.
Si vives de los dos, que es lo normal
En Dénia, en Xàbia, en Calpe o en Altea, casi todo el mundo vive de las dos cosas. Ahí no hay un momento bueno único, hay dos contenidos distintos: el que le habla al que viene una semana y el que le habla al que vuelve cada viernes.
Lo práctico es montar la base en otoño, como si vivieras del verano, y no apagar nada en invierno, como si vivieras del residente. Lo que más dinero cuesta en la comarca no es empezar tarde, es parar en octubre y volver a empezar de cero en mayo.
En Benidorm la regla cambia: allí no hay temporada baja, hay públicos que se turnan, y el calendario es de doce meses con contenido que va cambiando de cliente.
Por qué contratar en junio sale caro
Porque todo lo que se monta en junio llega en septiembre. La web nueva no posiciona en tres semanas, la ficha no acumula reseñas de un día para otro y una cuenta de redes recién despertada no convence a nadie.
Y porque en junio no tienes tiempo. Para grabar hace falta que estés, que el local esté presentable y que haya una hora tranquila, y en junio no hay ninguna de las tres. Se acaba grabando deprisa, con lo que hay, y se nota.
Si llegas a junio sin nada, lo sensato no es montarlo todo a la vez. Es arreglar la ficha de Google, que es lo único que rinde en semanas, y dejar el resto para octubre con la temporada en la mano.
Qué hacer si estás leyendo esto en otoño
Estás en el mejor momento del año para empezar, vivas de lo que vivas. Si dependes del verano, tienes seis meses hasta Semana Santa. Si dependes del residente, tu temporada empieza ya.
Lo primero es saber dónde estás hoy: cómo sale tu ficha cuando alguien busca lo tuyo en tu pueblo, qué pasa cuando abre tu web con el móvil y qué ve quien entra en tu cuenta. Antes de contratar a nadie, te conviene leer también qué mirar en una agencia antes de firmar.
Si quieres, lo miramos contigo. Vamos al local, te enseñamos dónde estás y qué haríamos en qué orden, y te llega una propuesta cerrada por escrito en 48 horas. Trabajamos desde Dénia las redes sociales, el SEO y la web de negocios de toda la costa, sobre todo restaurantes y hostelería. Puedes ver lo que hemos conseguido en nuestros casos o escribirnos.
¿Te lo aplicamos a tu negocio?